Formando escritores desde finales
del siglo XX

para la literatura del siglo XXI

Aula virtual Contáctanos
Si te ha gustado comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

Para escribir un cuento en 5 minutos (Bernardo Atxaga)

 

Para escribir un cuento en solo cinco minutos es necesario que consiga -además de la tradicional pluma y del papel blanco, naturalmente- un diminuto reloj de arena, el cual le dará cumplida información tanto del paso del tiempo como de la vanidad e inutilidad de las cosas de esta vida, del concreto esfuerzo, por ende, que en ese instante está usted realizando. No se le ocurra ponerse delante de una de esas monótonas y monocolores paredes modernas, de ninguna manera; que su mirada se pierda en ese paisaje abierto que se extiende más allá de su ventana, en ese cielo donde las gaviotas y otras aves de mediano peso van dibujando la geometría de su satisfacción voladora. Es también necesario, aunque en un grado menor, que escuche música, cualquier canción de texto incomprensible para usted, una canción, por ejemplo, rusa. Una vez hecho esto, gire hacia dentro, muérdase la cola, mire con su telescopio particular hacia donde sus vísceras trabajan silenciosamente, pregúntele a su cuerpo si tiene frío, si tiene sed, frío-sed o cualquier otro tipo de agustia; en caso de que la respuesta fuera afirmativa, si, por ejemplo, siente un cosquilleo general, evite cualquier forma de preocupación, pues sería muy extraño que pudiera encaminar su trabajo ya en el primer intento. Contemple el reloj de arena, aún casi vacío en su compartimiento inferior, compruebe que todavía no ha pasado ni medio minuto. No se ponga nervioso, vaya tranquilamente hasta la cocina, con pasitos cortos, arrastrando los pies si eso es lo que le apetece. Beba un poco de agua -y si viene helada no desaproveche la ocasión de mojarse el cuello- y antes de volver a sentarse ante la mesa eche una meada suave (en el retrete, se entiende, porque mearse en el pasillo no es, en principio, un atributo de lo literario).

Ahí siguen las gaviotas, ahí siguen los gorriones y ahí también -en la estantería que está a su izquierda- sigue el grueso diccionario. Tómelo con sumo cuidado, como si tuviera electricidad, como si fuera una rubia platino. Escriba entonces -y no deje de escuchar con atención el sonido que produce la plumilla al raspar el papel- esta frase: Para escribir un cuento en solo cinco minutos es necesario que consiga...

Ya tiene el comienzo, que no es poco, y apenas ni han transcurrido dos minutos desde que se puso a trabajar. Y no solo eso: además de esa primera frase tiene, en este grueso diccionario, que sostiene con su mano izquierda, todo lo que hace falta, dentro de ese libro está todo, absolutamente todo; el poder de esas palabras, créame, es infinito.

Fragmento de la obra "Obabakoak", de Bernardo Atxaga.
escrituracreativa.net ,

Si te ha gustado comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

No hay comentarios

Agregar comentario

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Escritura creativa.net pasaría la prueba de Stephen Fry gracias al almacenamiento en caché de WP Super Cache